domingo, 29 de mayo de 2016

La Fragata ARA Libertad





En esta historia voy a hablar de alguien a quien no he tenido la posibilidad de conocerlo, una persona que allí en el anonimato vivió cosas increíbles, mi abuelo paterno, Rafael Ciro Martínez.

Tan solo a sus 14 años se unió a la marina tras tener la oportunidad de ver un día a los militares argentinos con sus trajes. Se burlaron de él cuando dijo que había decidido seguir la carrera militar de la marina. Su tutor legal al que le llamaba padrino y su tío lejano le decían que no sería  capaz ni siquiera de entrar. Un año después tras haberse alistado, con solo 15 años ganó la maratón de las Fuerzas armadas entre Argentina, Uruguay y Brasil. A sus 16 años consecutivamente fue el mejor galardonador de esas dos medallas reconociéndolo como el mejor atleta.
En la marina vivió muchas aventuras, tuvo la oportunidad de navegar en la Fragata Libertad de Argentina, que hoy en día es patrimonio argentino.

La Fragata ARA Libertad pertenece a la Flota de Mar de la Armada Argentina. Tiene como misión completar la formación profesional de los guardia-marinas de la Armada Argentina.
Mi abuelo estuvo en dos ocasiones en que la fragata dio la vuelta al mundo, una en el que él estaba soltero y otra en el que ya estaba casado con Justina Hidalgo, mi abuela. La primera vuelta al mundo de La Fragata Libertad fue realizada en 1965, la segunda vuelta al mundo fue en el año 1970, al estar casado mi abuelo ya no podía participar en este recorrido pero lo eligieron igual sin dar importancia a ese detalle.

En 1966 la Fragata ARA Libertad  obtuvo la Gran Medalla por el récord mundial de velocidad de grandes veleros en el cruce del Océano Atlántico Norte.  Hizo la travesía desde Cabo RACE, en Canadá, hasta la línea imaginaria Dublín-Liverpool, que totaliza 2.058,6 millas, en ocho días y 12 horas. La marca permanece imbatida. Según lo que me cuenta mi padre, mi abuelo también estuvo en este viaje y una de sus anécdotas fue que ganaron gracias a un ciclón que los sorprendió, se dieron a la vela con gran riesgo de romperlas pero eso les hizo avanzar mucho.


En una de las vueltas al mundo pasó por el puerto de Bélgica en el que pudo traer un recuerdo a casa, una foto, que aún mi familia conserva, el buque escuela belga Mercator.

   

 RECUERDO DE MI ABUELO                           IMAGEN ACTUAL



Tras participar en estos recorridos también estuvo en la casi guerra entre Argentina y Chile en el año 1978 y 1979 (el conflicto de Beagle). El conflicto se centró en la disputa por la posesión de las islas e islotes ubicados en el llamado martillo. Mi abuelo contaba que fueron a terminar la cartografía argentina,es decir, cada isla que veían la reconocían como territorio argentino poniéndole el nombre que ellos quisieran ya sea uno inventado o su propio nombre.

                RAFAEL MARTÍNEZ. MAYO DE 1978



Lo que he aprendido siempre con cada historia que me cuenta mi padre sobre mi abuelo Rafa es que aunque tu entorno o la gente diga que no puedes, que eso no te impida llegar lejos hasta alcanzar ese gran propósito que Dios tiene para tu vida.

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